Tras haber impartido durante el presente curso varias unidades didácticas intentando aproximarme al modelo ABP (aprendizaje basado en proyectos), y después de casi 15 años desarrollando mis clases según el modelo de enseñanza directa, me gustaría compartir algunas reflexiones con vosotros:
- Con la instrucción directa tengo la sensación de estar siguiendo una inercia recibida, generando en los alumnos un aprendizaje muy acrítico. Como le decía un alumno a su profesora en aquella magistral viñeta de "El Roto": "Por favor, no nos enseñe lo que le enseñaron, enséñenos lo que averiguó."
- En el modelo ABP se genera un ambiente mucho más propicio para la creatividad del alumno y algunos de nuestros alumnos nos lo demandan.
- La instrucción directa genera, salvo en honrosas excepciones, un aprendizaje memorístico en el que nuestros alumnos adquieren unos conocimientos poco aplicables, poco significativos y no cuestionables.
- En el modelo ABP hay que realizar un gran esfuerzo previo para diseñar y planificar muy bien lo que se quiere hacer. No hay un libro de texto con sus contenidos y actividades perfectamente organizados para ser seguidos en clase. Además, algunos alumnos te sorprenden, dando soluciones a los problemas o retos planteados que tú mismo no esperabas a priori.
- En el modelo ABP yo me he sentido mucho más ilusionado con mi trabajo y con el resultado del mismo, que impartiendo la misma unidad didáctica mediante la instrucción directa tradicional.

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